RODILLOS PARA MAQUINAS DE IMPRENTA

   Desde los inicios de la imprenta hasta nuestros días, el rodillo ha sido testigo presencial de todos los avances tecnológicos acontecidos en las Artes Gráficas, desde la Litografía a la aparición del tipo móvil, hasta las modernas rotativas de offset, hueco o flexografía, evolucionando al mismo ritmo y cumpliendo las exigencias de cada sistema en cada momento.
     No sería posible llevar a cabo una sola innovación en cualquier sistema de impresión, sin la colaboración de un rodillo cuyo recubrimiento ayude a obtener los fines deseados. DOMIREY, desde su nacimiento en 1911, cuando la gelatina revolucionó por su elasticidad, el recubrimiento de los rodillos y a través de las cuatro generaciones que han regido los caminos de nuestra empresa hasta nuestros días, ha evolucionado paralela y fielmente, actualizando y perfeccionando sus productos tal y como las necesidades del sector lo requerían.
     Hoy día, DOMIREY, con casi 90 años de experiencia colaborando con la industria gráfica, cuenta con los medios necesarios, tanto técnicos como humanos, para poder afianzar su presencia, no sólo a nivel nacional, sino fuera de nuestras fronteras. Casi un centenar de personas repartidas entre nuestras dos sedes fabriles, dos delegaciones comerciales y otros puntos de asistencia y venta por toda la geografía nos permite hoy día contar con más de sesenta formulaciones de mezclas diferentes que abarcan toda una gama completa de materiales de recubrimiento: Nitrílico, Cloropreno, Hypalon, Natural, E.P.D.M., Butilo, Poliéster, Poliuretano, Poliamida, Silicona.

 Cómo nace un rodillo

Un detenido estudio del medio donde va a ser aplicado el rodillo, el esfuerzo a que va a ser sometido, la temperatura de trabajo, los productos con los que va a estar en contacto y un largo etcétera de cuestiones que hay que contestar correctamente, son el inicio para poder asignar el tipo de recubrimiento adecuado.
     Nuestro departamento de investigación elabora con tecnología propia las mezclas, que antes de ser aplicadas, pasan por una serie de pruebas y controles de calidad, para posteriormente ser homologadas por laboratorios técnicos oficiales.
     El proceso de fabricación se hace meticulosamente, desde la selección de las materias primas adecuadas hasta el propio proceso de elaboración de la goma, teniendo un especial cuidado en los controles de pesos, temperaturas y tiempos de reposo.
     Para el recubrimiento de un rodillo es indispensable que esté totalmente limpio, sin restos de grasa ni de recubrimientos anteriores. Después de un tratamiento exhaustivo de limpieza y desengrasado del eje y posterior baño en el adhesivo correspondiente se procede al recubrimiento, aplicando el proceso más adecuado para cada tipo de formulación.
     La vulcanización de la goma en autoclave se realiza a la presión, temperatura y tiempo que cada mezcla requiere.
     Bajo unos constantes controles de calidad y comportamiento en cada sección por las que atraviesa el rodillo, llegamos a tenerle dispuesto para su rectificado final, no sin antes haber observado los tiempos de reposo necesarios para que la mezcla utilizada en su recubrimiento termine en este post-curado la reacción química iniciada en la vulcanización; de esta forma las características del rodillo y su estabilidad dimensional serán las correctas, evitando las deformaciones y el envejecimiento prematuro del recubrimiento.
     El rectificado a su diámetro final se realiza de diferentes formas, utilizando la maquinaría y utillaje adecuado que cada tipo de rodillo requiere, según tamaño, dureza y características del recubrimiento, manteniendo en cada caso un alto grado de precisión.
Finalmente se procede al acabado superficial con un sistema especial de micro-pulido, consiguiendo la rugosidad adecuada para la función que va a desarrollar el rodillo, de una forma constante y uniforme en toda la longitud del mismo y repetida para cada tipo de función a desarrollar.

En Artes Gráficas
cubrimos una gama completa de recubrimientos